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Extractos de su diario: "Despegamos el día 9 rumbo
a San Francisco. Tras un intenso día
en la gran ciudad llenando el maletero de comida y material
necesario, enfilamos el Ford de alquiler hacia el valle de
Yosemite. Sólo necesitamos un día
para reconocer el terreno, recopilar suficientes botellas
de agua, portear todo el material hasta el pie de la pared
y ponernos a escalar…
En apenas 6 días escalamos los 1000
metros de la mítica Salathe (8ª,
A2): un muro tremendamente vertical y largo, con un impresionante
headwall (gran desplome en la parte superior). Intentamos
escalar al máximo en libre aunque
también hubo que recurrir a la escalada artificial.
Sin grandes contratiempos, salimos a la cumbre tras una divertida
aventura.
Tras unos días de mal tiempo para descansar,
nos volvemos a poner en marcha. Esta vez nos dirigimos a Mescalito,
un muro desplomado y liso de otros 1000 metros, aunque técnicamente
más exigente y en el que se progresa enteramente en
escalada artificial. En una semana larga
conseguimos escalar toda la ruta sin utilizar clavos…
una experiencia bigwallera de envergadura con todos los ingredientes
(¡tormenta incluida!) que nos dejará huella.
Tras miles de anécdotas deportivas
y experiencias humanas de mucha intensidad, regresamos a casita
en busca de la ansiada tortilla de patatas…
Gracias a OSSO y
a la FAM (Federación Aragonesa de
Montañismo), entre otros, por su ayuda y apoyo para
lograr el buen fin de esta expedición."
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